A mitad del camino
Desde el inicio de mi gobierno la educación ha ocupado un lugar preponderante, porque entendemos que sólo a través de ella, es posible construir una sociedad donde todos los niños y jóvenes, con independencia de su condición social, tengan las mismas oportunidades de estudio.
El éxito del proceso educativo, está íntimamente relacionado con diversos factores sociales que deben tomarse en cuenta, para que el estudiante pueda desarrollar todas sus capacidades en la escuela.
Tanto maestros como alumnos, están inmersos en una sociedad compleja, por lo tanto es necesario tomar en cuenta diversos factores, para evitar que éstos incidan negativamente en el aprovechamiento escolar y en la formación humana de los niños y jóvenes quintanarroenses.
Para el gobierno estatal, la educación tiene que verse como un proceso integral, por tal motivo, durante los tres primeros años de la administración, se han otorgado diversos beneficios para alcanzar esa meta.
En el aspecto de infraestructura, para hacer más eficiente la calidad educativa en todos los niveles, en tres años se invirtió más de mil millones de pesos, por ello se entiende que en Quintana Roo, se construye o rehabilita un espacio educativo cada 12 horas, pero además mi gobierno otorga becas, paquetes escolares, mochilas y un seguro escolar único en el país que el año pasado aumentó su cobertura de gastos médicos.
Todas estas acciones tienen como propósito fundamental que los alumnos quintanarroenses, cuenten con una educación de calidad, pero también encuadrada en un proceso integral. Entendemos que de este modo, formaremos mejores profesionales, que habrán de enfrentar con éxito los retos de un estado con un dinámico desarrollo como el nuestro.
En los siguientes tres años de mi administración, seguiremos luchando porque los niños y jóvenes quintanarroenses no sólo tengan un lugar digno donde estudiar, sino para que ningún factor externo les impida desarrollar sus potencialidades, que son muchas.







